Los pasados 28 y 29 de Julio, tuvo lugar en el club unas jornadas de pintura lideradas por el gran Tomás. Os dejamos algunas fotos así como comentarios del propio Tomás donde describe el contenido de las jornada y sus objetivos.

¿En qué consistían las jornadas?
«La idea de crear unas jornadas de pintura es para crear una escusa más para reunirnos y así pintar en grupo y aprender uno de otros de nuestras propias experiencias. Soy de la opinión que en la pintura se aprende más y mejor mediante la práctica que mirando a otros como lo hacen. Y si esa práctica se hace en grupo, con un moderador pues el aprendizaje se multiplica. Estas jornadas planeo hacerlas una vez cada dos meses, en un principio, un día al completo dedicado a la pintura y todo su entorno con charlas distendidas relacionadas con ella y nuestras experiencias. Si tienen buena acogida y levantan mucho interés no descarto el hacerlas mensualmente.»

¿Cuál es el tema de estas primeras jornadas?
«El tema de estas jornadas es simples Quien quiera pintar, pinta. Quien quiera mirar, mira. Y si alguien quiere preguntar que lo haga.
Por experiencia de jornadas anteriores sé que si organizo la jornada en torno a un tema en concreto siempre termino hablando los primeros quince minutos sobre ese tema y el resto del día contestando o interviniendo para resolver problemas y cuestiones que no tenían nada que ver con el tema original. Por lo que lo más fácil es que todos nos reunamos y que estos temas vayan surgiendo de modo natural.
Así todos salimos ganando, ya que no forzamos la jornada a un único tema, sino a muchos. Cada uno traemos nuestras propias miniaturas que queremos pintar con nuestros propios problemas y vamos resolviéndolos a medida que van saliendo con ayuda de los demás. Yo pretendo ser un simple moderador de todo lo que allí se discuta, aportando también mi granito de conocimiento, pero aprendiendo como los demás.»
¿Como se desarrollaron estas primeras jornadas?
«Cada participante llevó su propio vehículo o miniaturas, pertenecientes a juegos, épocas y estilos de lo más variopintos, pero todos teníamos la misma intención, pintar y aprender de los demás. Personalmente llevé un vehículo del juego de Infinity con la intención de imprimarlo allí, explicando los pormenores de hacerlo con aerógrafo, tanto ventajas como inconvenientes, así como sus riesgos. Así como también pintarlo con aerógrafo y enseñar como usar las cintas de enmascarar como las máscaras líquidas, donde aplicarlas, cuando y por qué. el primer día estuve centrado en eso. Mientras, otros participantes estaban entretenidos con sus propias maquetas y preguntándome o preguntándose entre ellos sobre como resolver algunas dudas que les iban surgiendo. También hubo quienes tan solo fueron a mirar y hubo quienes participaron muy activamente aportando su propio conocimiento, aunque no cogieran ni un pincel o aerógrafo.»

Muchas gracias Tomás por su clase magistral y esperamos apuntarnos todos a la siguiente quedada.